Yondó merece más que titulares: una mirada desde el territorio
Cuando los medios nacionales hablan de Yondó, casi siempre es por cuenta del petróleo o la violencia. Este columnista sostiene que la historia real se cuenta en sus calles.
Cuando los medios nacionales mencionan a Yondó, casi siempre lo hacen por cuenta del petróleo, de las cifras de violencia o de algún evento coyuntural. Rara vez llega a las grandes redes la Yondó de los festivales, de los campeones juveniles, de las becas universitarias o de las veredas que se organizan para proteger sus fuentes hídricas.
Esa narrativa incompleta tiene consecuencias. Los inversionistas dudan, los turistas prefieren otros destinos y los jóvenes crecen con la sensación de que las cosas buenas solo pasan lejos. La percepción termina siendo una carga tan pesada como los problemas reales que, por supuesto, también existen.
La responsabilidad de cambiar esa historia es compartida. Los medios locales podemos evidenciar la cotidianidad con rigor: los hechos con sus contextos, los avances sin propaganda y las dificultades sin sensacionalismo. Informar bien es también una forma de dignificar al territorio.
A los lectores les propongo un ejercicio: cada vez que lean una noticia sobre Yondó, pregúntense qué falta de esa historia. Este medio existirá, precisamente, para responder esa pregunta. Porque Yondó es mucho más que un titular: es su gente, y su gente es noticia todos los días.